Hecho por:
revolveres_19
- 7 PuntoVoto
- 2413 puntos mes
- 8245 puntos total
- Usuario activo
-
Ver perfil -
Ver posts -
Ver fotos -
Ver amigos -
Enviar mensaje
Un edificio pantalla para una usina de tv
La sede del multimedios Fox alude a la cultura digital. Los interiores recrean un paisaje tecnológico y natural.
En el corazón de Palermo Hollywood, el arquitecto Alberto Varas intenta una específica y novedosa narrativa arquitectónica. El objetivo: dar debida cuenta de la nueva cultura digital. Por obra y gracia de esta voluntad, el recién inaugurado edificio de Fox Latin American Channel podría convertirse en un punto de inflexión en el diseño de la imagen de las empresas multimedia que últimamente poblaron Palermo.
Por fuera, el edificio apuesta a la representación del mundo digital mediante un frente doble en el que la cara exterior se ocupa de las transparencias, el control solar y toda la carga simbólica, mientras que la cara interior sirve de cerramiento.
Por dentro, la nueva sede de Fox esgrime otros argumentos. "Es una especie de aparato en el que se mete la gente", dice Varas para graficar el enorme peso tecnológico que tienen los interiores. Fox es una empresa de entretenimientos multimedia (canales de televisión paga, producción de contenidos para tele e Internet). En sus oficinas palermitanas se diseña el branding y la comunicación para su grupo de canales que se ve en toda Latinoamérica y de sus plataformas de la web, entre otras cosas. En la firma, el diseño, la imagen y las últimos desarrollos técnicos están a la orden del día.
Para Varas, los interiores reclamaban un paisaje que hablara de esa realidad y que la convirtiera en recurso de diseño. Pero las cuestiones ambientales también eran prioritarias. "Por un lado, había que alcanzar la vertiente ''cool'' de esa carga tecnológica —explica el proyectista—. Por el otro, era imprescindible aportar una representación de lo natural que diera cuenta de las condiciones externas, climatológicas y físicas."
Condicionado por una estructura preexistente que ocupaba casi todo el lote, el diseñador apeló a la perforación de las losas en el fondo del terreno y en centro de las plantas altas como una forma de abrir caminos para que penetren la luz y el aire. Estos patios permiten exteriores ajardinados que tienen una presencia importante en los ambientes de trabajo. En la planta baja, por caso, las oficinas que están dispuestas en el fondo cuentan con una doble altura en la que el "jardín vertical" hace las veces de un telón de fondo verde. Para acentuar el carácter de ese paisaje, Varas y Angélica Campi diseñaron muebles especiales en los que la conexión con la red informática y eléctrica se realiza desde el techo. "Los tubos plásticos que llegan a los escritorios desde las bandejas porta cables parecen lianas", asegura el proyectista. "Hay una razón de flexibilidad pero también práctica: en algunos niveles no había altura suficiente para colocar un piso técnico", confiesa.
Consciente de las necesidades de un grupo de trabajo muy joven, Varas no sólo apostó a lugares de trabajo abiertos y flexibles, se apoyó en una suerte de expresionismo tecnológico que se alterna con revestimientos de madera que destacan funciones atípicas. "Quisimos transmitir un espíritu de movimiento y variedad", explica.
Doble fachada. Decidido a convertir el frente de su edificio en una representación de la actividad que contiene, Varas estudió diferentes alternativas hasta que concluyó que la fachada debía ser como una pantalla de televisión: cambiante y luminosa. De hecho, se dispuso una pantalla en el cuarto piso en la que se proyectarán promociones de películas y series.
Está claro que a nadie en el estudio se le pasó por la cabeza concretar la idea textualmente. Se pensó en una solución compuesta por dos frentes. El interior opaco, con las ventanas y un sistema de iluminación RGB. El exterior, una pantalla de vidrio serigraficado que atrapa la luz de los reflectores y hace visible su color.
Todo el proceso de diseño demandó seis meses hasta que el resultado satisfizo al diseñador y los propietarios. El tema de la imagen que debía tener el edificio estuvo muy presente en todo el proceso. Pero el problema no sólo era simbólico. "Para diseñar el frente hubo que compaginar tres modulaciones de diferente origen. La de la estructura existente, la del equipamiento nuevo y la del frente vidriado", cuenta Varas. Así y todo, el resultado fue enriquecedor.
La fachada vidriada tiene un aventanamiento horizontal que permite ver la calle desde la posición de sentado. Esa "pantalla" está tapizada por una trama de pequeños rectángulos esmerilados que no impiden la visión exterior porque esta más abierta, en coincidencia con las ventanas. "La trama esmerilada no sólo regula la entrada de luz natural y reproduce los colores de la luz artificial, también es como una representación de los píxeles que componen una pantalla de televisión", afirma su autor.

